El fabricante solar Meyer Burger registró una pérdida significativa el año pasado. En el año fiscal 2023, el resultado final fue una pérdida de 291,9 millones de francos suizos (unos 303 millones de euros), anunció Meyer Burger el jueves. La fuerte presión sobre los precios en el mercado solar europeo impidió a la empresa alcanzar los volúmenes de ventas previstos. Casi la mitad de las pérdidas se debieron a efectos puntuales. La empresa situó su facturación para 2023 en 135 millones de francos suizos, ligeramente inferior a la del año anterior (147,2 millones de francos suizos).
"Hemos tenido un año muy difícil debido a las distorsiones del mercado en Europa", dijo el director general Gunter Erfurt. En Alemania no se reconoce que la energía solar es una infraestructura crítica. En cambio, a escala europea se percibe una evolución positiva. "Sin embargo, como empresa, no podemos confiar en declaraciones floridas, sino que nos enfrentamos a la cruda realidad"
Meyer Burger, con sede en Thun (Suiza), anunció a principios de año que cerraría su planta de Freiberg (Sajonia) y se centraría en el mercado estadounidense. En Freiberg trabajan unas 500 personas.