Los empleados temporales que quedan en la planta de VW en Zwickau critican duramente a la dirección de la empresa y a los políticos en una carta abierta. La carta, distribuida por IG Metall, afirma que el año 2024 se siente como una "muerte a plazos".
Ya ha habido contratiempos desde 2023, cuando la demanda de coches eléctricos se desplomó y los primeros empleados con contratos temporales tuvieron que marcharse. En la actualidad, unos 1.000 empleados temporales siguen trabajando en Zwickau y los empleados fijos también trabajan en la incertidumbre.
"Nos sentimos defraudados por los políticos y el Consejo de Administración", escribieron los empleados. Los políticos no han creado las condiciones necesarias para una movilidad eléctrica atractiva. El Consejo de Administración de VW lleva dos años hablando de la necesidad de "fuegos artificiales de productos". "Tampoco hay señales de ello. Tampoco hemos conseguido mejorar nuestros productos actuales para que tengan demanda en el mercado". Zwickau es ahora una planta exclusivamente de coches eléctricos tras una reorganización de la planta.