Para evitar que el FC Bayern de Múnich celebre su título de campeón, el entrenador del RB Leipzig, Zsolt Löw, confía en un truco psicológico. "Hemos proclamado la semana de la clasificación. Todo el mundo puede demostrar las ganas que tiene de jugar contra el Bayern de Múnich. Eso influyó en la alineación inicial", dijo el técnico de 46 años.
Después de la vergonzosa derrota por 4-0 en Fráncfort, Löw evitó deliberadamente los análisis tácticos y dijo que lo único que le importa el sábado (15.30 horas/Sky) es "la motivación, la pasión y la diversión". Hay que reencontrar la "ambición interior" perdida. Según Löw, el hecho de que el Bayern pueda proclamarse campeón por 34ª vez con una victoria temprana no juega ningún papel importante: "Como entrenador, no quiero ser el aguafiestas. Sólo quiero ganar un partido de fútbol"