Inversiones en Infineon y Globalfoundries, un nuevo edificio en el grupo tecnológico Jenoptik o el traslado previsto de TSMC como gran proyecto: "Silicon Saxony" crece y la industria sajona de alta tecnología se muestra optimista de cara a 2024. "Llevamos años de crecimiento constante, pero ahora se acelera aún más", afirma Frank Bösenberg, director gerente de la red del sector. La situación es tan dinámica que incluso se han "superado" las previsiones anteriores.
Según las estimaciones actuales, la asociación espera que en 2030 trabajen en el sector unas 100.000 personas, desde empresas de software a proveedores y microelectrónica. En 2022 ya habrá más de 76.000. Sólo en el área metropolitana de Dresde se necesitarán 25.000 trabajadores cualificados más en los próximos años como consecuencia de los nuevos asentamientos y ampliaciones anunciados este año. "Hay inversión y construcción por todas partes"
De hecho, la lista es larga, con la empresa taiwanesa de chips TSMC a la cabeza con planes para construir una planta de semiconductores en la capital del estado sajón. El importe de la inversión asciende a unos diez mil millones de euros, la mitad de los cuales procederán del Gobierno federal. Recientemente hubo incertidumbre tras la sentencia del Tribunal Constitucional Federal sobre el presupuesto - seguida de la noticia a mediados de diciembre de que el semáforo quiere mantener los miles de millones en subvenciones para proyectos industriales en el este.