La Ruta a Caballo de las Campanas de la Paz se siente preparada para su viaje de ocho meses a Jerusalén el año que viene. La Asociación de Campanas de la Paz partirá de Berlín hacia la Ciudad Santa con una campana fundida a partir de chatarra militar. Tras el ensayo general -un recorrido desde Dresde hasta Chemnitz, pasando por Praga-, los organizadores hicieron un balance satisfactorio. "Lo que comenzó como una misión de paz simbólica se convirtió en un viaje inspirador de encuentros, reconciliación y apoyo mutuo que conmovió profundamente no sólo a los participantes, sino también a muchas personas a lo largo de la ruta", anunciaron los organizadores.
El viaje transcurrió por un terreno exigente que supuso un reto tanto para los doce caballos como para las personas, dijeron. En total, la caminata recorrió 480 kilómetros y superó 17.000 metros de altitud. Se necesitaron 23.000 litros de agua para alimentar a los caballos, lo que equivale aproximadamente a un metro cúbico diario. En el camino a Jerusalén se adquirieron importantes conocimientos para futuras etapas.