Gracias a una valiente intervención, los amantes de los animales del distrito de Mittelsachsen han salvado a una nueva generación de salamandras de fuego de morir por el calor. Según ha informado la Asociación para el Medio Ambiente y la Protección de la Naturaleza (BUND), prestaron ayuda inmediata en un afluente del río Zschopau cuando el cauce amenazaba con secarse. Acudieron con cubos de agua y rellenaron con ella las zonas que se estaban secando cada vez más. De este modo, se evitó que las larvas de la salamandra de fuego se desecaran. «Gracias a su compromiso, los animales pudieron completar la metamorfosis, fundamental para su supervivencia. En una inspección reciente de los tramos del arroyo se avistaron aún ocho larvas que tienen buenas posibilidades de salir a tierra como salamandras adultas en las próximas semanas», se indicó. «La salamandra de fuego es una señal de alarma: si incluso nuestros últimos arroyos de manantial intactos se secan, el sistema fallará», afirmó el presidente de BUND, Felix Ekardt. Según datos de BUND, las lluvias ahora anunciadas aún no permiten dar la voz de alarma. Los suelos se han empobrecido mucho debido a los meses y años de sequía. Aunque algunos días de lluvia podrían rellenar temporalmente las capas superiores del suelo, los acuíferos más profundos —y, con ellos, los arroyos de manantial que alimentan los hábitats de las salamandras de fuego— reaccionarían con lentitud y apenas se recuperarían. La salamandra de fuego habita en las cordilleras de mediana altura de Sajonia y prefiere los arroyos de manantial fríos y ricos en oxígeno de los bosques caducifolios como hábitat y también para el desarrollo de su descendencia. Estos anfibios se consideran en grave peligro de extinción en Sajonia. Sus poblaciones son, en algunos casos, tan reducidas que cada ejemplar cuenta, según ha comunicado la organización BUND. La especie es representativa de los pequeños hábitats de cursos de agua intactos, que en tiempos de calentamiento climático cobran cada vez más importancia como fuente de refrigeración y de agua. Las larvas de salamandra de fuego necesitan unos cuatro meses en el agua para su desarrollo, por lo que se encuentran especialmente en peligro en pleno verano. Si durante este periodo se secan tramos del arroyo, no sobreviven. Esta especie es un indicador importante de ecosistemas sanos y aguas limpias. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosOcho larvas tienen buenas posibilidades de sobrevivir
La salamandra de fuego, en grave peligro en Sajonia