Miroslav Klose comienza su tercera temporada como entrenador del 1. FC Núremberg con muchas ganas de ponerse manos a la obra. «La expectación es enorme, no solo entre los aficionados, sino también entre nosotros», declaró el campeón del mundo de fútbol de 2014 antes del inicio de la 2.ª Bundesliga este domingo (13:30 h/Sky) con el partido en casa contra el Dynamo de Dresde. Los francos esperan 42 000 espectadores para su primer partido oficial. «La euforia es realmente grande», aseguró Klose.
Tras quedar en décimo y octavo puesto en los dos últimos años, los de Núremberg quieren llegar más alto. Al menos públicamente, no han fijado ningún objetivo en la clasificación. «Estoy increíblemente contento de que los chicos tomen las riendas y establezcan juntos ciertos objetivos para la temporada», afirmó Klose, quien, para el inicio, no podrá contar en defensa con Stjopa Mkrtschjan (lesión muscular), Andrea Ceresoli y Mikayil Faye (ambos con retraso en la preparación física).
El exdelantero de la selección nacional quiere ver esta temporada una competencia más ambiciosa entre sus jugadores sobre el terreno de juego. «Espero que haya mucha intensidad y competencia en muchas posiciones. Si uno lleva un poco de ventaja el domingo, también exijo una reacción en esa posición. En los entrenamientos ya se ha visto muy bien», comentó Klose.