Hubo un ensordecedor rugido de alivio en el estadio, los reservas y los jugadores que no formaban parte de la plantilla irrumpieron en el campo: el pitido final fue como una victoria copera para el Dinamo de Dresde. La victoria por 1-0 contra el 1. FC Kaiserslautern abrió las puertas de par en par a la permanencia, sobre todo tal y como se estaba desarrollando la competición. El Dresde no tuvo muchas ocasiones, pero aprovechó una por medio de Vincent Vermeij (68).
"Sólo tuve dos ocasiones en todo el partido. Estoy muy contento de haber marcado ese gol. Como delantero, sueñas con marcar el gol decisivo antes de cada partido", declaró Vermeij tras su noveno gol de la temporada. El entrenador Thomas Stamm alabó la codicia de los defensas en el cuerpo a cuerpo. "El equipo se recompensó a sí mismo en un partido que estuvo muy igualado, como cada semana"
El entrenador del Dynamo tuvo que hacer un cambio poco antes del comienzo del partido. Friedrich Müller entró en el centro de la defensa por Julian Pauli, aquejado de problemas musculares. Por lo demás, se utilizó la alineación habitual del entrenador.