Hay entrenadores que hablan con frases hechas. Dan entrevistas en las que a los aficionados les cuesta mucho mantenerse despiertos. Y luego está Claus-Dieter Wollitz. Cuando el entrenador del FC Energie Cottbus habla de fútbol, rara vez suena a frases ensayadas, sino más bien a una charla de bar, a una reunión familiar o a un balance general.
Que genere polémica es casi su seña de identidad. Al igual que sus principios poco convencionales. «Cuando oigo que los chicos han salido por la noche y me dicen que no llegaron a casa hasta las tres de la madrugada, les pregunto: “¿Por qué no hasta las cinco?”», declaró en una entrevista para la revista «11 Freunde».
Wollitz puede mostrarse cordial, divertido, emotivo e irascible en cuestión de minutos. Sus interminables ruedas de prensa se convierten a veces en monólogos, y las entrevistas, en debates de fondo. En resumen: «Pelé» Wollitz es una figura única en el fútbol profesional alemán. El hecho de que el Energie vuelva este domingo (13:30 h/Sky) a la segunda división para enfrentarse al Hannover 96, por primera vez en doce años, tiene mucho que ver con el entrenador.