El móvil del director deportivo del RB Leipzig, Marcel Schäfer, no para de sonar estos días. Incluso durante el inicio oficial de los entrenamientos del nuevo entrenador, Martín Demichelis, seguía negociando con el Brighton & Hove Albion, y lo hizo con éxito. Unos minutos más tarde, Brajan Gruda saltó al campo como el vigésimo quinto jugador profesional. Autorización concedida, cesión cerrada.
Y no será el último fichaje. Según la presidenta del club, Tatjana Haenni, en cuanto a las incorporaciones y las salidas «aún habrá alguna que otra novedad». La directora general subrayó que «los ingresos por traspasos son muy, muy importantes para el RB Leipzig. Y forma parte de la dinámica del negocio que, a veces, las cosas vayan más rápido por un lado que por el otro. Eso es difícil de planificar».
Por el momento, el «equilibrio presupuestario aún no es del todo satisfactorio». Según la suiza, esto «cambiará en otra dirección en las próximas semanas». Y así debe ser, ya que a finales de julio regresarán siete jugadores que han participado en el Mundial. Con el fichaje de Maxime Esteve, que se espera para dentro de poco y que llegaría procedente del FC Burnley, equipo descendido de la Premier League, la plantilla contaría con al menos 33 jugadores. «Quiero cubrir cada posición con dos jugadores», subrayó Demichelis. Pero no necesita tantos profesionales para ello.