Didier Deschamps no quiso marcarse un farol con Kylian Mbappé. "Si hubiera sido un partido decisivo, quizá me lo habría pensado dos veces", dijo. El seleccionador francés de fútbol había dejado en el banquillo a su jugador estrella, goleador y capitán, en el empate a cero entre los cofavoritos de la Eurocopa y Holanda, después de que se rompiera la nariz a principios de semana, el viernes por la noche. "Tiene contusiones", subrayó el técnico del Équipe Tricolore tras el partido en el estadio de la Eurocopa de Leipzig. "Después de todo lo que ha pasado, pensé que era la mejor decisión"
Mbappé ni siquiera participó en el calentamiento
Mbappé sufrió la lesión el lunes en la derrota por 1-0 ante Austria. El jueves, Deschamps había asegurado que se haría todo lo posible para que Mbappé estuviera disponible contra Holanda. Sin embargo, la realidad es que el futuro profesional del Real Madrid, de 25 años, ni siquiera estaba entre los jugadores que calentaban en la banda para una posible sustitución.