Dos meses después del inicio de controles fronterizos más estrictos y del rechazo de solicitantes de asilo, el Sindicato Alemán de Policía (GdP) ha criticado el esfuerzo que supone por considerarlo cada vez más desproporcionado. "El número de solicitantes de asilo y protección que son rechazados es en realidad muy bajo, pero el esfuerzo para la policía federal es enorme", declaró Andreas Roßkopf, presidente del GdP para la Policía Federal y Aduanas, al diario Augsburger Allgemeine.
El sindicalista se quejó de que el número de 285 rechazos se compensa ahora con 2,8 millones de horas extraordinarias para la policía federal. "Esto supone una enorme carga para la motivación y la salud de los empleados", advirtió y pidió que se reduzca lo antes posible la intensidad de los controles fronterizos. "De lo contrario, la policía federal llegará a un punto en el que ya no podrá compensar la carga de trabajo en términos de personal"
El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), había ordenado controles fronterizos más intensos poco después de que el nuevo Gobierno federal tomara posesión a principios de mayo. Al mismo tiempo, ordenó que los solicitantes de asilo también pudieran ser devueltos en la frontera a partir del 8 de mayo.