La dimisión de Sahra Wagenknecht y varios seguidores no ha provocado aún una sangría entre la izquierda de Sajonia. Según la ejecutiva estatal, hasta el miércoles por la mañana se habían registrado 25 nuevas afiliaciones y siete dimisiones. "Sin embargo, hay que señalar que se trata sobre todo de quienes se han puesto en contacto directamente con la asociación estatal", explicó el portavoz de prensa William Rambow. Las altas y bajas que se declaran a la federación nacional suelen tardar unos días en comunicarse a las federaciones estatales. Sin embargo, según la experiencia, la mayoría de las personas declaran tal paso a la asociación estatal.
La dirección del partido de la Izquierda Sajona había calificado la separación del partido de desconsideración hacia los más de 200 empleados del grupo parlamentario y sus familias. El trasfondo es la posible pérdida del estatus de partido parlamentario de la Izquierda. "Es especialmente irresponsable en una situación social que requiere aún más una Izquierda fuerte. Quienes la debilitan por motivos egoístas pronto se darán cuenta de que esos motivos no son la base para el éxito duradero de un partido", subrayaron recientemente la líder del partido, Susanne Schaper, y el copresidente, Steffen Hartmann.