Las películas son una obra de arte total. Si uno se toma la molestia de ver los títulos de crédito de una película, se hace una idea del esfuerzo que supone una producción. Los nombres del personal implicado en cada oficio parpadean en la pantalla durante varios minutos. Van desde los escenógrafos y decoradores hasta los encargados de la iluminación, el sonido, el maquillaje, el vestuario, los efectos visuales, el casting y la logística, los coordinadores de acrobacias, los buscadores de localizaciones y el departamento de grip, responsable del mantenimiento de los equipos de cámara y movimiento.
El trabajo de la Academia de Cine Sajón gira en torno a todo esto. Hace casi cuatro años cayó la primera claqueta de una institución dedicada a la formación y perfeccionamiento de las llamadas profesiones del plató. Desde 2024, funciona bajo la estructura de una sociedad anónima. Los accionistas son la Asociación de Productores Alemanes - Cine y Televisión, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zittau/Görlitz y la Agencia de Desarrollo Económico de Görlitz.