El sindicato de Educación y Ciencia (GEW) no está dispuesto a aceptar el traslado masivo de docentes a otros centros educativos. El presidente del GEW, Burkhard Naumann, instó al Ministerio de Educación a poner fin a esta práctica y a buscar soluciones de forma conjunta. «Los errores del pasado no deben recaer únicamente sobre los hombros del profesorado», apeló Naumann. Como alternativa, propuso cuentas de horas trabajadas e incentivos para que los docentes de más edad sigan impartiendo clases. Además, se podrían pagar primas a los docentes jóvenes si se trasladaran a regiones con escasez de personal docente.
El Ministerio quiere mantener las asignaciones
El ministro de Educación, Conrad Clemens (CDU), había dejado claro durante la presentación del nuevo curso escolar, que comienza este lunes, que se mantendrían las asignaciones debido a la escasez de profesores. Calcula que en el nuevo curso escolar habrá más de 5 000. Gracias también a las asignaciones temporales se ha logrado reducir en un 26 % las clases perdidas en los institutos.
El sindicato denuncia la elevada carga de trabajo para los compañeros
«Las asignaciones temporales suponen una carga de trabajo inmensamente elevada para el profesorado afectado. Mientras tienen que familiarizarse por su cuenta con otros planes de estudios y materiales didácticos, dejan en su centro de origen nuevas carencias que hay que cubrir», subrayó Naumann. Como consecuencia, se produce un «tiovivo» de personal en el que los alumnos se enfrentan a profesores de asignaturas y tutores que cambian constantemente.