El fabricante suizo de energía solar Meyer Burger introducirá la jornada reducida en su planta de Thalheim, en el distrito de Anhalt-Bitterfeld, a partir del 1 de mayo. Así lo acordaron la dirección y el comité de empresa, según un comunicado.
La razón esgrimida por la empresa es la falta temporal de material en la producción. Según el comunicado, esto afecta a unos 300 empleados, que antes trabajaban 24 horas al día, siete días a la semana para producir células solares de alto rendimiento. La medida pretende ahorrar costes a corto plazo.
Según la empresa, también se han adaptado los procesos de producción en la planta estadounidense de Goodyear, Arizona, donde las células solares de Thalheim se transforman en módulos solares. En el curso de la ampliación, el trabajo técnico en la planta se alterna ahora diariamente con la producción de módulos solares. Con el fin de reducir costes, "se están preparando nuevos ajustes de la plantilla (...)", añadió la empresa.