Desde mediados de julio, el aparcamiento del Bastei, en la Suiza sajona, no tiene barreras. El municipio de Lohmen, al que pertenece este popular destino de excursiones en las montañas de arenisca del Elba, sustituyó el sistema anterior por otro digital que utiliza el reconocimiento de vehículos. "Era tan anticuado y propenso a fallos que siempre había atascos", explica la alcaldesa Silke Großmann. Ahora las matrículas se escanean a la entrada y a la salida. Se puede elegir entre un billete de cuatro horas por 7 euros y otro de un día por 12 euros. El pago puede hacerse digitalmente o en efectivo. "El ayuntamiento no ha subido las tarifas"