El entrenador del Bayern, Jan-Christian Dreesen, y el consejero delegado del Borussia Dortmund, Hans-Joachim Watzke, han advertido de la creciente influencia de los llamados propietarios de varios clubes. "El fútbol alemán tiene que estar muy atento a esto, tenemos un ojo más vigilante que en muchos otros países", declaró Watzke tras la asamblea general de la Asociación Europea de Clubes (ECA) celebrada el jueves en Berlín. Para Dreesen, los consorcios que poseen varios clubes en diferentes países podrían convertirse en un peligro.
"Ciertamente hay que mirar cuando los jugadores se mueven de un lado a otro entre clubes que pertenecen a un mismo propietario, eso será interesante cómo contrarrestarlo", dijo el consejero delegado muniqués. La postura del Bayern y del BVB es preocupante, ya que su rival en la Bundesliga, el RB Leipzig, bajo el paraguas del grupo Red Bull, ya ha sido controlado por la UEFA en el pasado en asuntos de competición. Con el Red Bull Salzburgo, ya ha habido un duelo directo a nivel europeo entre dos equipos de la cartera de la empresa de bebidas, en última instancia con el permiso de la asociación continental.