En opinión del Serbski Sejm (Parlamento sorabo), el pueblo sorabo no tiene representación política efectiva en Alemania. Según un portavoz del parlamento, no existe ningún marco que prevea o financie la representación política de los intereses de los sorabos. Esto hace que Alemania incumpla las obligaciones que le impone el derecho internacional, según el cual las minorías deben poder ejercer sus propias estructuras representativas de forma efectiva y con garantías institucionales.
El parlamento se ve justificado en este punto por una sentencia del Tribunal Administrativo de Dresde, aunque haya perdido el juicio. El tribunal consideró que no había base financiera para una política independiente del pueblo sorabo, declaró el Sejm al día siguiente. Esto significa también que las subvenciones a la asociación de sorabos (Domowina) carecen de base jurídica. Esto se debe a que la Domowina se considera a sí misma un grupo de interés político.