En opinión del líder del partido, Friedrich Merz, las asociaciones estatales de la CDU en varios estados del este de Alemania no necesitan ningún consejo de Occidente a la hora de formar gobierno. "En Sajonia y Turingia, y posiblemente en Brandeburgo dentro de quince días, la CDU es el último baluarte que queda contra el populismo de extrema izquierda y extrema derecha", dijo en la conferencia anual del Partido Laborista Demócrata Cristiano en Weimar. No necesitaban "ningún consejo inteligente de la zona de confort de Occidente sobre lo que tiene que pasar ahora en el Este".
Merz dejó claro una vez más que la cooperación con la AfD estaba descartada, aunque hubiera voces individuales en la CDU que al menos pidieran conversaciones. "No tengo ninguna intención de vender nuestra alma", dijo. También se mantendrían conversaciones con la alianza Sahra Wagenknecht (BSW). Sin embargo, hay límites y si éstos se alcanzan o se sobrepasan, "entonces enviaremos conjuntamente una señal de stop".