Las bolsas de plástico, las piedras o la ceniza no tienen cabida en los contenedores de residuos orgánicos, pero siguen encontrándose allí una y otra vez. Las empresas de gestión de residuos dejan estos cubos incorrectamente llenos cuando los vacían, y esto ocurre miles de veces al año en Sajonia, según una encuesta realizada a las empresas. Algunas empresas de gestión de residuos informan de que los requisitos más estrictos para los contenedores de residuos orgánicos desde mayo han llevado a la gente a ser más cuidadosa con sus residuos.
Sólo en Leipzig, el servicio de gestión de residuos de la ciudad no recoge alrededor de 10.000 contenedores de residuos orgánicos cada año porque contienen demasiadas materias extrañas, según la portavoz Claudia Ballhause. Esto se comprueba mediante una "inspección visual": los empleados echan un vistazo al interior del contenedor.