Sólido, dominante, eficaz: el 1. FC Magdeburgo ha demostrado en su segundo partido de la temporada, disputado en Osnabrück, que el equipo puede hacerlo mejor que en el debut contra el Braunschweig. Especialmente antes del descanso, los de la ciudad del Elba dominaron el partido casi a su antojo en la victoria por 3-0, pero también aguantaron la presión del Osnabrück tras el descanso y marcaron el tercer gol, que sentenció el partido.
«Hemos preparado el partido con mucha concentración y muchas conversaciones, pero aun así nunca se sabe si al final va a salir así. En general, una actuación muy soberbia», resumió el entrenador del FCM, Petrik Sander. Los cambios en la alineación —impuestos en parte por sanciones y bajas por enfermedad— dieron sus frutos, al igual que el cambio de actitud del equipo.