Tras una gira por Asia que ha pasado por Japón y Corea del Sur, la Filarmónica de Dresde se despide para las vacaciones de verano y hace un balance muy positivo. «Más público, un mayor índice de ocupación y más asistentes jóvenes son, para mí como directora artística, mucho más que unas cifras alentadoras. Demuestran que la cultura es una necesidad social y no un lujo», subrayó la directora de la Filarmónica, Frauke Roth.
La gente busca lugares en los que poder vivir experiencias compartidas, explicó Roth. La gran acogida es, al mismo tiempo, una confirmación de la alta calidad artística de la Filarmónica, del ambiente especial de la sala de conciertos del Kulturpalast y de la variedad de su programación. A pesar de los tiempos económicamente difíciles, se consigue llegar a mucha gente. Esto supone un gran impulso para el aniversario de los 10 años del nuevo Kulturpalast en 2027.
Según datos de la Filarmónica, la ocupación de los conciertos aumentó en dos puntos, hasta alcanzar el 90 %. Hubo casi 20 000 espectadores más que en la temporada 2024/2025. El número de abonos a la carta, en particular, aumenta constantemente, y también se aprecia un cambio notable en la composición del público: «La Filarmónica de Dresde goza de cada vez más popularidad entre los jóvenes». Según las cifras más recientes, casi el 80 % de los asistentes tiene entre 18 y 65 años.