Muchas democracias occidentales se enfrentan a grandes retos políticos y económicos. El último estudio de la Fundación Hertie, entidad sin ánimo de lucro, y el Instituto ifo (Instituto Leibniz de Investigación Económica de la Universidad de Múnich) aporta importantes datos al respecto. Bajo el título "¿Democracias estables en tiempos de dificultades económicas?", los doctores Florian Dorn, David Gstrein y Florian Neumeier arrojan luz sobre las causas económicas del auge de los movimientos radicales y su impacto en la estabilidad de las democracias. Los resultados lo demuestran: Cuando la prosperidad se tambalea, la democracia se tambalea.
Cuando el centro se desmorona
Los partidos radicales y los populistas han ganado terreno en muchas democracias occidentales en los últimos años. Ejemplos no faltan: Donald Trump en Estados Unidos, Marine Le Pen en Francia o Alternativa para Alemania (AfD). Estos acontecimientos no son solo una expresión de insatisfacción, sino que muestran una crisis más profunda de confianza entre el Estado y sus ciudadanos que está poniendo en peligro la cohesión social y la democracia.
