Hace calor en la cúpula Ostra de Dresde, el aire es denso y el ambiente tenso. Los visitantes esperan a Friedrich Merz, que pronunciará aquí uno de sus discursos clave de la campaña electoral. Pero hoy se respira una tensión especial. El presidente de la CDU no sólo viene a Dresde como político de primera fila, sino también como figura controvertida. Tras la votación de ayer en el Bundestag, en la que se aprobó por primera vez una moción de la CDU con los votos de la AfD, mucha gente está inquieta.
Incluso Angela Merkel, la ex canciller y líder del partido durante muchos años, se ha pronunciado hoy y se ha distanciado claramente del planteamiento de Merz. Considera que es un "error". Es sorprendente que una ex canciller haya intervenido de forma tan clara en el discurso político actual, y precisamente contra el líder de su propio partido.