Sala del tribunal con un guiño: Böhmermann contra Heinzig
En la sala del tribunal de Dresde, donde suele reinar el rostro severo de Justitia, hoy flotaba en el aire un toque de sátira. Jan Böhmermann, que no compareció ante el tribunal, hizo sonreír a la sala con su ausencia, al igual que la jueza con su comentario de que su programa "tenía gracia". Böhmermann estaba representado por su abogado, el Dr. Torben Düsing, especialista en derecho de propiedad intelectual. Rico Heinzig, por su parte, escuchaba lo que decía la juez. Parecía introvertido.
Fue una vista en la que no sólo fluyó la miel, sino también las palabras. Heinzig, que asegura haber vendido sólo 8 tarros de su miel #beewashing el día de la promoción, se enfrentó a argumentos legales que pesaban más que el propio producto dulce. El juez, bien preparado por los programas de la ZDF y los artículos de prensa, consideró que la campaña publicitaria de Heinzig en sí estaba "ingeniosamente hecha", pero señaló que podría ser jurídicamente difícil si se creaba la impresión de que Böhmermann recomendaba la miel, algo que bien podría inclinar la balanza jurídica a favor de la presentadora. La parte demandante añadió que Heinzig podría haberse defendido periodísticamente contra Böhmermann en lugar de violar los derechos personales de Jan Böhmermann con el anuncio.
El abogado de Heinzig, Dr. Hoffmann, argumentó que el programa de Böhmermann no era periodismo real, sino "sátira de investigación", una forma de arte que Jan Böhmermann encarnaba y contra la que no se podía competir periodísticamente. También puso en duda que se hubiera producido realmente una transferencia de imagen. El abogado de Böhmermann, por su parte, intentó presentar la imagen de Heinzig como una promoción de un producto que violaba claramente los derechos personales de Böhmermann. Sin embargo, Hoffmann señaló que la imagen utilizada mostraba a Jan Böhmermann en su papel de presentador de televisión y no como persona privada.
