¿A veces la vida cotidiana te parece demasiado gris y estresante? Entonces, ¡ya es hora de que haya más glamour en tu vida! Porque incluso los pequeños momentos pueden devolvernos al camino de la felicidad.
Al igual que la purpurina atrae la mirada con un ligero destello, se dice que la mica hace brillar nuestra alma. Al menos ésa es la teoría de la psicóloga estadounidense Deb Dana, que se refiere a esos breves momentos que se nos escapan demasiado rápido en la vida cotidiana. La sonrisa de un niño, un rayo de sol, un mensaje de un buen amigo o un abrazo con el perro: estos micromomentos pueden tener un impacto directo en nuestra felicidad, prosigue la Dra. Dana. El requisito previo es que desarrollemos un sentido de cómo percibirlos más conscientemente y preservar los sentimientos positivos en nuestro interior.
