Érase una vez en las pintorescas montañas de Erzgebirge, concretamente en Lauter, dos hermanos, Tobias y Benjamin Kunzmann, que transformaron un viejo garaje en un taller mágico. Aquí, rodeados de montañas y bosques, encontraron su verdadera vocación: el arte del upcycling de muebles.
El comienzo de un viaje
El viaje comenzó con un antiguo armario de madera cuya pintura se estaba descascarillando y al que le faltaban herrajes. Para la mayoría, habría sido un caso para la basura. Pero no para los hermanos Kunzmann. En sus manos, el armario empezó a revelar su belleza oculta. Retiraron capa tras capa de pintura vieja hasta que la madera volvió a brillar con su esplendor original.