El Dinamo de Dresde acabó con su maldición en casa y ganó en casa por primera vez en esta temporada de segunda división. Se impuso al Fortuna Düsseldorf por 2-0 (1-0) y sacó a los sajones de los puestos de descenso. Alexander Rossipal (45') había adelantado a los locales y el ex jugador del Düsseldorf Vincent Vermeij (54') amplió la ventaja ante 30.817 espectadores. Christian Rasmussen (84') empató.
En el tiempo añadido, Aljaz Casar tuvo que sustituir al aparentemente lesionado de gravedad Lennart Grill en la portería del Dinamo, ya que el contingente de suplentes del Dresde se había agotado. Con esta derrota, el Fortuna se hunde aún más en la tabla y se sitúa a un solo punto de los puestos de descenso.
El regreso de Anfang a su antiguo feudo
En el regreso del entrenador Markus Anfang a su antiguo feudo, ambos equipos ofrecieron un rendimiento por debajo de la media antes del descanso. El partido tuvo poco fuego y ambos equipos actuaron con ansiedad. Además, hubo muchos malentendidos y falta de concentración en el centro del campo, sobre todo por parte del Dynamo.
El hecho de que los sajones se marcharan al descanso con ventaja se debió en parte a la falta de ocasiones de los visitantes, con remates de cabeza de Cedric Itten (25/40) que no encontraron portería o sólo dieron en el segundo palo. Por otra parte, los de Düsseldorf dejaron completamente libre a Rossipal en una ocasión durante un ataque del Dinamo, que no tuvo problemas para rematar para hacer el 1-0.
Tras el descanso, el portero del Fortuna, Florian Kastenmeier, tuvo al principio muchos problemas con un disparo de Jakob Lemmer (50'), pero se vio impotente ante el gol de Vermeij poco después. El Düsseldorf se abrió entonces y permitió al Dinamo contragolpear, pero jugó mal. Apenas hubo ocasiones para el propio Fortuna, porque la defensa del Dresde, con muchas piernas, se defendió con coherencia. Sólo el cabezazo de Rasmussen pareció fuera de lugar.
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